Cómo perder la vergüenza al hablar en público.

Cómo perder la vergüenza al hablar en público.

Cómo perder la vergüenza al hablar en público_Guillermo Morante

Creo firmemente que la vergüenza es algo natural, pero también positivo, ya que sin ella seríamos personas relativamente temerarias en la vida. Las costumbres sociales y los patrones de conducta que las distintas sociedades establecen a lo largo de los años condicionan nuestras actitudes y nuestro comportamiento. ¿Ahora bien, nos los tomamos en ocasiones demasiado en serio? ¿Somos muy estrictos con nosotros mismos a la hora de hablar en público o relacionarnos con otras personas? ¿Somos seres irracionales cuando el miedo y la ansiedad nos anulan por completo al enfrentarnos a un auditorio?

Emociones como la culpa, el orgullo, el bochorno y la vergüenza se diferencian de otras emociones básicas en que implican aspectos cognitivos y evaluativos más complejos, como demuestran diversos estudios. Uno de los más relevantes es el publicado por el Centro Mixto (UCM-ISCIII) de Evolución y Comportamiento Humanos, publicado en Brain Structure and Function.

Los investigadores prueban que en el caso de emociones como el orgullo y la vergüenza, se produce un desarrollo temporal dividido en dos etapas. Cito textualmente:

“En la vergüenza, la primera etapa aparece en torno a los 370 ms en el cuneus -en el lóbulo occipital-, implicado en situaciones sociales en las que la imaginación mental de la situación es un proceso crítico para la generación de vergüenza. La segunda etapa involucra al lóbulo parietal, el medial frontal y el precúneo. De esta forma, los investigadores también concluyen que una misma área, como el medial prefrontal o el precúneo, puede estar implicada en diferentes emociones”.

A la vista de los datos, y para dar respuesta a todas las preguntas planteadas anteriormente, debemos empezar por definir qué es la vergüenza. La Real Academia Española la define como “una turbación del ánimo ocasionada por la conciencia de alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante”. También como “una turbación del ánimo causada por timidez o encogimiento y que frecuentemente supone un freno para actuar o expresarse. Ambas definiciones son el punto de partida ideal para analizar y explicar las causas por las que nos da vergüenza hablar en público.

Características de las personas que sienten vergüenza al hablar en público.

Características de las personas que sienten vergüenza al hablar en público

En determinados ámbitos de la psicología se hace referencia a la glosofobia como el miedo irracional o excesivo a la hora de hablar en público. El término procede de la unión de los términos de origen griego “glossa”, traducido como “lengua”, y “fobos” que corresponde a “miedo”. La palabra no está recogida en el diccionario de la Real Academia Española, pero su acepción está siendo incorporada poco a poco por una parte de la comunidad científica, sobre todo en el ámbito de la psicología.

Ese miedo irracional a hablar en púbico tiene tres características bien definidas por parte del sujeto que lo sufre:

  • Es un miedo excesivo, en cuanto que inhabilita a la persona para poder llevar a cabo una comunicación social coherente y correcta.
  • Es un miedo relativamente irracional, ya que no se justifica desde el punto de vista de los daños o sufrimientos objetivos sufridos por el sujeto.
  • Es un miedo persistente en el tiempo, ya que la persona que lo padece lo hace de forma continuada, incluso aunque no esté realizando una exposición oral ante otras personas.
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La mezcla de este conjunto de factores da como resultado un cóctel explosivo que deviene en una falta de autoestima y en un auténtico quebradero de cabeza en el día a día de muchas personas. Tarde o temprano, todos tenemos que realizar una charla en público. Ya sea ante nuestros compañeros de trabajo, colegas de profesión, alumnos, clientes… incluso amigos o familiares. Ahora bien, ¿este problema tiene solución?

Para dar respuesta a esta pregunta debemos analizar cuáles son las causas por las que tenemos tanta fobia o miedo a hablar en público.

¿Por qué nos da vergüenza hablar en público?

¿Por qué nos da vergüenza hablar en público?

A una gran proporción de la población le da vergüenza hablar en público y expresarse ante los demás. Es algo frecuente y común. Analizar las causas de este fenómeno es el mejor método para abordar su solución. Sin ánimo de ser exhaustivo, son las siguientes:

El sistema educativo no nos enseña desde niños.

La primera causa de este problema se encuentra en un sistema educativo que no aborda este tipo de formación de manera seria y estructurada. El miedo a intervenir en público, aunque sea mediante la simple lectura de un texto, es un factor muy común en nuestras sociedades latinas o hispanas. Desde una edad temprana, los niños deberían acostumbrarse a intervenir ante una audiencia mediante la inclusión de un sistema de aprendizaje de la voz y de la comunicación riguroso y ordenado. Acostumbrar a los niños a saber expresarse con corrección y valentía ante otros compañeros o profesores debería ser algo habitual en el día a día en la escuela y en la universidad. También incrementar su razonamiento crítico y la calidad de su léxico. 

Hoy en día, salvo honrosas excepciones, los jóvenes -y ya no tan jóvenes- no disponen de un dominio mínimo del acervo cultural. Ello provoca que tengan serios problemas a la hora de enfrentarse con situaciones sociales y laborales diariamente. 

Debe volver a establecerse una auténtica cultura de la lectura, de la oratoria, de la declamación de textos, de la interpretación de obras clásicas y contemporáneas es español. Y debería implantarse al menos una asignatura troncal y obligatoria de oratoria y formación de la voz por curso escolar, en todos los niveles educativos.

No existe una conciencia social que premie la formación en el ámbito de la oratoria.

La lengua española dispone de una riqueza lingüística y gramatical asombrosa. Sin embargo, como hablantes, no la aprovechamos a la hora de hablar y expresarnos en público. Posiblemente una de las causas sea el todavía bajo nivel de lectura que se produce, al menos en España. Según el Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros en España durante 2021, se ha producido un ligero incremento de los hábitos de lectura durante la pandemia, siendo una actividad más de ocio para el 64,4% de la población española. Mejoran los índices de lectura en la práctica totalidad de las comunidades autónomas y también crece en todos los tramos de edad, así como en mujeres y hombres. Sin embargo, como bien cita el informe, existe un importante porcentaje de población que no lee nunca o casi nunca (35.6%). Además, casi el 75% de la población no ha ido en el último año a ninguna biblioteca o bibliobús.

Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2021. Ministerio de Cultura y Deporte. Gobierno de España.

Fuente: Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2021. Ministerio de Cultura y Deporte. Gobierno de España. 

La lectura debe ser el punto de partida de una serie de iniciativas que potencien la lectura y la comprensión lectora, una de las asignaturas pendientes en los sistemas educativos.

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Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2021. Ministerio de Cultura y Deporte. Gobierno de España. 2

Como demuestran los datos, con un índice de lectura tan bajo, difícilmente puede crearse una cultura del uso de los libros; y mucho menos otra relativa a su lectura y declamación en voz alta. Debe ser la sociedad la que, a través de sus instituciones civiles, fomente la cultura de la lectura y de la voz en lengua española.

¿Cómo perder la vergüenza a hablar en público?

El miedo, la ansiedad, la angustia, la desesperación y la vergüenza que se sienten al hablar en público son fácilmente evitables. Para ello, debe contarse con una buena formación y una mentalidad abierta y ganadora. Aquí la inteligencia emocional es fundamental en lo que se refiere a ser conscientes del problema y tomar las iniciativas necesarias para conseguirlo.

Porque, no sólo se trata de “controlar” esa vergüenza y ese miedo, sino de fijar una estrategia para triunfar; y, sobre todo, disfrutar del proceso. Es innegable que en el ámbito de la oratoria, cuando uno disfruta lo que hace, el resultado es excelente y prometedor. Y además consigue emocionar positivamente a su audiencia.

En este artículo voy a enumerar cuáles son los factores principales en los que se debe trabajar, siempre con la supervisión de un profesional:

Factores técnicos:

La voz.

Sin duda, la voz es el primer elemento sobre el que se debe trabajar para conseguir superar esa vergüenza. Sin una buena arma, uno no está preparado para enfrentarse a una batalla con mínimas esperanzas y posibilidades de ganarla. En la oratoria sucede exactamente lo mismo. Por tanto, hay que trabajar y formar una voz bonita y a la vez poderosa y convincente para perder la vergüenza a hablar en público. Por otro lado, se puede combinar perfectamente una excelente formación con el disfrute del alumno. Aquí tienes un fantástico vídeo en el que trabajo la voz con una de mis mejores alumnas, Cristina:

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La vocalización.

De igual forma al hablar, nuestra vocalización debe ser clara y entendible. Es muy común que una persona que no tiene un dominio perfecto de la vocalización no sea entendida por su interlocutor. Y este hecho explica en gran parte por qué nos sentimos avergonzados al hablar en público. Si no nos expresamos bien, nuestra autoestima cae estrepitosamente.

El ritmo.

El control de las pausas al hablar es un elemento que potencia nuestra seguridad a la hora de hablar en público. Y, además, la cadencia o velocidad a la que hablamos o leemos en voz alta, repercute de forma positiva en nuestra autoestima y en la imagen que ofrecemos a los demás. Como en la música, en la oratoria el ritmo es fundamental para el éxito del orador.

La respiración.

Respirar es vivir. Y también comunicar. La respiración debe acompasarse cuando hablamos en público o leemos un texto en voz alta. Aprender a utilizar las pausas técnicas y artísticas, y aprovecharlas a nuestro favor para acompasar nuestro ritmo respiratorio, nos hará ser más vehementes y confiados al hablar.

El volumen.

La vergüenza al hablar ante otros provoca que en muchas ocasiones no seamos capaces de hacerlo con un volumen conveniente y adecuado. Hablar con un volumen excesivamente bajo puede provocar una retroalimentación negativa, por lo que mi consejo es que eleves siempre la voz en la medida de lo posible. De esta forma, te aseguras de que los demás te oigan y de que entiendan correctamente el mensaje.

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Factores artísticos:

Las curvas de entonación.

La entonación es la línea melódica de nuestra voz. A través de ella podemos “dar vida” a todos aquellos matices emocionales que queremos expresar con nuestra voz. Cada emoción o sentimiento que recoja el texto o guion debe verse reflejado a la hora de declamarlo en voz alta. Cuando más rico sea este elemento emocional, más seguros nos sentiremos de expresar aquello que queremos. Y nuestra línea melódica encandilará a nuestra audiencia.

Las pausas artísticas.

Las pausas artísticas son un elemento fundamental a la hora de preparar y de organizar la estructura fonética de nuestro guion. Las pausas artísticas nos permiten realizar pausas en nuestra declamación, de tal forman que potencian y embellecen el efecto de los signos de puntuación tradicionales. Además, nos hacen sentir más confiados y seguros a la hora de enfrentarnos a textos relativamente complejos.

La interpretación.

Debemos ser siempre conscientes de que no podemos -no debemos- enfrentarnos a cualquier tipo de texto mediante una simple lectura en voz alta, monótona, monocorde y aburrida. Es necesario declamarlo o interpretarlo para conseguir un nexo emocional completo. Sólo así seremos capaces de comunicarlo en su plena dimensión literaria. Y, por supuesto, incrementaremos nuestra comprensión lectora, un factor imprescindible para triunfar en nuestra vida personal y profesional. Aquí te dejo un gran ejercicio de voz e interpretación que realicé con algunos de mis extraordinarios alumnos. Un sistema divertido y eficaz:

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Como ves, la voz y el control de los factores que están directamente bajo nuestro control son esenciales para perder la vergüenza a la hora de hablar en público. La oratoria es un arte que puede dominarse con facilidad si tenemos una mentorización efectiva por parte de profesionales con amplia experiencia. Y también mediante un plan de trabajo que se base en un sistema teórico y práctico potente y probado. Por ello, si quieres impactar positivamente con tu voz en tu ámbito personal y profesional, te recomiendo la lectura de mi nuevo libro: el Sistema Guillermo Morante para Triunfar con tu Voz. Tendrás a tu disposición todos los trucos, las técnicas y los secretos que necesitas para triunfar con tu voz e impactar positivamente en tu audiencia.

Gracias como siempre por leerme y ser parte de este apasionante Blog. No olvides dejarme tu comentario y seguir a rajatabla mi sempiterna orden: “¡Sé feliz, no es negociable”! 😊

Guillermo Morante.